babybirdcomic
sábado, julio 29, 2006
jueves, julio 27, 2006
Atenas e os atenienses latino-americanos
Ultimamente este blog tem recebido vigorosas manifestações de um legítimo representante dos gramáticos colombianos.
Gostaríamos de aproveitar essa preciosa oportunidade para indicar a leitura do interessante texto “LENGUA Y PODER: EL PROYECTO DE NACIÓN EN COLOMBIA A FINALES DEL SIGLO XIX”, de onde retiramos os trechos abaixo transcritos.
Aproveitamos o ensejo para dirigir um agradecimento especial ao mencionado leitor não somente pela constante participação em nossos debates, mas principalmente por ilustrar tão bem a influência das normas gramaticais na configuração das relações sociais, político e culturais desse país.
Atenciosamente,
Editor Clínico pela Libertação da Linguagem
“Dentro de los proyectos hispanoamericanos de constitución de la nación en el siglo XIX, el colombiano se distingue no sólo por haberse concretado muy tardíamente hacia finales de la década del 80, sino porque obedeció especialmente al impulso de un grupo de filólogos, gramáticos, latinistas y prelados. La tendencia generalizada de suponer que la excelencia en las letras es un reflejo del grado de civilización de un pueblo, y que hay una conexión directa entre las virtudes de la población y las obras de sus elites letradas, le ha permitido a los colombianos durante más de un siglo ufanarse de la alta cultura que profesaban sus prohombres. Bogotá todavía se precia -aunque cada vez más tímidamente- de haber sido considerada la Atenas sudamericana.
(…)
Se plantea una contradicción, como es evidente, también en el interior de la nación misma. Un proyecto de nación que remite a la raiz hispánica y católica es un proyecto excluyente de las mayorías mestizas del país, por no mencionar a las poblaciones indígenas, sobre las que recayó la fuerza de este proyecto civilizador. Los saberes letrados, la fe católica, el hispanismo serían dominio de unos pocos que legitimarían con ello su derecho al poder. Fueron efectivos en su rechazo a las ideas modernas, y privaron de ellas a todos por medio de la educación religiosa que se impartió a los pocos que tuvieron acceso, y por la total negación de instrucción a los demás. Como señala Ligia Galvis, "[p]uede decirse que la proyección de la Constitución de 1886 implicó la introspección de la cultura. La sociedad colombiana, en virtud de los efectos del control eclesiástico de la educación, se volvió impermeable a las ideas provenientes de las influencias positivistas y socialistas y, consecuentemente, al desarrollo de la ciencia y de la técnica. La conciencia ilustrada quedó sometida a la marginalidad cultural y a la conciencia culpable" (Galvis 236).
Otras circunstancias de la conformación política del país pueden haber contribuído a la fuerte inserción del proyecto de los gramáticos. La fuerte predominancia de los saberes letrados como legitimadores del poder elevaban a los letrados funcionales a posiciones privilegiadas. La presencia del Estado, en parte por las condiciones geográficas, pero también por las agitaciones políticas, siempre ha sido débil. En la mayoría de los lugares, es pensable que los letrados funcionales, el cura párroco y el notario, fueran las personas que sirvieran de intermediarios entre la población y los representantes del Estado. El acceso a la letra, aunque su uso fuera deficiente, los elevaba por encima de la mayoría.
Caro y sus gramáticos y prelados establecieron qué es ser un católico y cuál es el castellano que se debía hablar. Rufino José Cuervo mostraría cuáles eran los errores y desviaciones que alejaban a miles de miles de bogotanos al acceso de la letra y del buen uso de la lengua. Él y Caro fijarían cuál era la forma correcta de decir. El bogotano corriente sabrá, desde 1867 hasta hoy, que su castellano es tan sólo una desviación de la norma y también que por eso mismo es un excluido del poder. Ni qué decir del resto del país, plagado de hablas regionales en las que incluso se escribe poesía y narrativa, pero que quedan excluidas de la verdad, de la palabra, por ser desviaciones de la norma. O de las ochenta familias de lenguas indígenas que quedaban enteramente excluidas de este proyecto de nación.
La fuerza de este discurso puede medirse, tal vez, en el hecho de que las Apuntaciones críticas sobre lenguaje bogotano de Cuervo tuvieron en vida de su autor seis ediciones actualizadas y se puede considerar una especie de best-seller de la época. En la Correspondencia entre Caro y Cuervo una de las menciones más frecuentes es a las ventas de la obra y a la necesidad de sacar más ejemplares o nuevas ediciones. Como la Urbanidad de Carreño (González Stephan), las Apuntaciones pueden haber servido como manual para las nuevas clases. Se convirtieron en norma de comportamiento en el habla, indicaban la forma de acceder a las esferas sociales de los letrados: a pesar de la exigua modernidad, hubo migraciones fuertes del campo a la ciudad (que pueden haber sido motivadas también por la violencia y no necesariamente por las transformaciones modernas), pero de todas maneras hay un sector móvil de la población que puede haber visto las Apuntaciones como un medio de acceder al buen uso del lenguaje, requisito indispensable para tener acceso a la ciudad letrada y de ahí al poder”.
el programa existencial prioritario
Se trata de un individuo que convierte el yo en un perímetro amurallado porque, consciente o inconscientemente, considera que en su interior se esconde un tesoro cuyo hallazgo dará sentido a la existencia.
Y esta gran farsa es el programa existencial prioritario de todos estos inválidos emocionales, llorones, inconsecuentes y dependientes de toda clase de basura (incluyendo personas).
Cuando estos programas existenciales prioritarios entran en contacto con la dinámica social descubren que por sí mismos no tienen nuevos valores o conceptos para aportar. Entonces solo les queda 1) copiar 2) pretender o 3) coaccionar.
Así, en el último de los casos algunos se legitiman autoimponiéndose. Comienzan a encarar eslóganes políticos, personalidades autoritarias, metas tecnicistas y estándares libidinales.
Su lógica funciona bajo la creencia en que hay que ocultar verdades sencillas tras la muralla de los tecnicismos. Ocultar el empobrecimiento personal y los errores sociales con intentos patéticos de participar y con estrategias estúpidas para ser escuchados de nuevo.
Producen y consumen inutilidades, disimulan la normalización forzada, la personalidad inútil y los afanes de protagonismo.
Al final estas exaltaciones identitarias solo anteponen particularismos y dejan patente la necesidad de prótesis de sustentación que permitan mantenerse en pie y la afanosa necesidad de vertebración del yo (aunque sea bajo apodos ridículos). Pronto veremos que el precio a pagar por los delirios de omnipotencia es encontrar soportes relacionales incorrectos que impedirán salir por sí mismos de todas las mentiras personales que se terminaron acogiendo como único valor supremo restante.
lunes, julio 24, 2006
viernes, julio 21, 2006
Las personificaciones instrumentales y la irresistible tendencia a la singularidad


A todos aquellos:
Los mounstruos suelen posar cual personas dentro del desolado decorado de sus propios habitats. pero estas personas no existen como tal. son solo personificaciones instrumentales. Se creen aristócratas por su "irresistible tendencia a la singularidad"o así suelen hacernos pensar. Pero no notan su real condición marginal patente y mal asumida. Singularidades pretendidas o acaso prolongaciones limitadas?. Si claro, son las particularidades del hombre vulgar. nada más.
lunes, julio 17, 2006
jueves, mayo 25, 2006
El sexo como hecho consumado ou provérbio ocidental
Mas sentimentos tão complexos como o amor e a raiva nunca conseguem ser totalmente expressos em palavras. Elas são inerentemente insatisfatórias.
Por isso há tantas canções que falam de amor.
O nirvana budista é o silêncio, a ausência de palavras. Os ocidentais, seres certamente menos espirituais, preferimos cicatrizar a carne com um gozo bem barulhento.
Dr. Casanova
lunes, mayo 22, 2006
clasificado judicial
Por medio de la presente nos es grato notificarle que el Das, sección de delitos informáticos, tiene su IP y demás datos personales (léase nombre, domicilio, teléfono domicilio y teléfono celular). También, a modo de coautor y cómplice tiene la información personal de los otros dos partícipes del sinietro.
Serán largos años de molestos requerimientos judiciales. Es hermoso pensar cómo se puede ser el moderno protagonista del proceso kafkiano. Socorro!.
Sinceramente tuya por siempre,
Srta. Obra de Dios.
domingo, mayo 21, 2006
Píldora No 2
La noche acaba con todo. Entonces se abre otro lugar. Cae un telón invisible. Eco como música de fondo. No es sueño. Es una fiesta que irremediablemente terminará en un triste epílogo. Este oficio acá termina, así es todos los días.
Vicios alarmantes. Amantes poco excitantes. Sonrisas cíclicas, espejos replicantes. Sin dolor, o precisamente antes del dolor. Temblor constante. Al filo de la mente la idea solo puede ser hecho consumado.
sábado, mayo 20, 2006
píldora No 1

A curiosidade de olhar cada um dos livros deixados na mesa da biblioteca pelo usuário anterior. É como espiar pela janela para ver o interior de uma casa alheia. A disposição dos móveis, os quadros, as flores de plástico. Abri o livro de Benedetti em uma página qualquer: “la soledad comunicante”. Uma pesquisa feita pelo Libération a que os escritores deveriam responder à pergunta: “porque escreves”? Tal como um programa de auditório no horário da tarde. Oportunidade ímpar de saber a cor preferida de Beckett. Ou a primeira experiência sexual de Günter Grass. A vida privada dos intelectuais para intelectuais. Lawrence Durrell respondeu: escrevo para me vigiar... Eu, ao contrario, escrevo para que me vigiem. Um sinal anônimo de fumaça: SOS. Save Our Soul. Para que me dêem fluoxetina no café da manhã.
Miss Peaches
Aguarden ustedes la píldora del día siguiente
parámetros de operación de su unidad de confort

El Señor e.c era un buen hombre de negocios que, tras la tentativa de homicidio perpetrada por su propio conyuge, y tras enviudar de una manera muy extraña dos años después del atentado, se erigió como lider político y se dio a conocer por su famosa teoría política quintacolumnista y bifrontal.
El señor e.c dedicó todos sus esfuerzos para que los medios de movimiento social y político “avant” construyeran un verdadero motor revolucionario. Así, creó la tecnología de interés social gadgets y handicaps como estructura de clases ajustada a la lenta realidad del pueblo. Se entendió finalmente que la injusticia social residía en el hecho de proclamar el derecho fundamental a la educación en un país mayomente analfabeta.
Entonces, en base al derecho a la igualdad y al libre desarrollo de la personalidad se procedió a la necesitada reforma constitucional. Buscando fines de igualdad, humanidad y reditualidad se eliminó el servicio de educación. Al suspenderse ésta los deberes civiles y los derechos políticos se hicieron cargosos para las masas críticas quienes rápidamente fueron conducidas por un camino descendente hasta perder su condición de ciudadanos. Finalmente el pueblo era un Estado de masa Crítico movido y transportado por el instinto gregario y la homogeneidad de la identidad. El partido político realmente había triunfado.
Avant, con su ideal de partido politico en la modernidad, acogió en base al principio de unidad e identidad su misma cuña comercial como himno del partido (todos los días a las 6 de la tarde )“Por eso vamos avant siempre adelante ni un paso atrás, con el valuarte como estandarte y por escudo la libertad siempre adelante ni un paso atrás”.
Actualmente se encuentran investigados por la posible violación derechos de autor sobre lo que parecería ser el himno de Santander, famoso departamento de la gente más adelantada y empujante de Colombia.
viernes, mayo 19, 2006
A falta da falta
A falta da falta não é o avesso do avesso. Não é um jogo de soma zero. É cavar mais fundo e chegar onde não tem mais nada. Onde nada faz sentido. Onde só há dor em estado puro. Que anestesia todo o resto. Qualquer pensamento, qualquer sentimento, qualquer migalha de vida que ainda tenha resistido. É como diabo verde descendo pelo ralo da pia e arrastando tudo. Não se pode confundir a falta com o nada. A falta é um espaço vazio dentro da gente, que logo se incorpora à nossa matéria. Sim, somos feitos também de buracos vazios. Seríamos insuportáveis sem eles. A completude idiota de um saco de sucrilhos tamanho família. A impossibilidade de Baudelaire. Eu gosto que sejamos assim. É como se fôssemos música, feitos de sons e silêncios. Não há melodia sem os silêncios. Posso tentar também outra metáfora para os mais prosaicos: é como linguagem básica de computação. Código binário: 1-0-1-0-1-1-0-0-0... Imaginar que todas as coisas que eu possa escrever no meu computador. As mais banais e grotescas; as mais sinceras e emocionadas, no final das contas, todas se resumem a uma seqüência de zeros e uns. E não existiriam sem os zeros. Não existiria comunicação no mundo de hoje se não fossem os zeros à esquerda. Tem muita beleza nesse espaço vazio. Violinos que choram. Contrabaixos que resmungam. A voz da cantora de samba que fala de tristeza e desesperança. Poesia. Prosa poética. Suicídios. E tem tanto o que fazer quando caímos nesses buracos. Como um quarto bagunçado que temos que arrumar no sábado de manhã. A gaveta de meias remexida. A roupa usada no canto. O resto do sanduíche. Os livros espalhados no chão. Colocar cada lembrança no seu lugar. Ficar aí até terminar todo o ritual: sentar no pé da cama, fumar um cigarro, chorar, lamber a lágrima salgada no canto da boca, assoar o nariz, sorrir com ternura com os olhos postos no infinito, deixar a última lágrima escorrer, limpá-la com a manga da camisa para não ter que ir pegar mais papel higiênico no banheiro. Sofrer mais um pouquinho, pensar numa canção, quem sabe compor uma, escrever um poema, rabiscar no bloco de papel ao lado do telefone. Emudecer numa melancolia boa. Sentimos a falta de várias maneiras. Às vezes ela cutuca o peito e dói. Às vezes só de birra ela entala no caminho do esôfago e impede até a saliva de passar. Alguém que passa na rua com o seu perfume. E me paralisa no meio da Avenida Diagonal. Nos fins de tarde de domingo, ela salta na minha frente e dança como um macaco gozador. Para depois se reconciliar, pedir desculpas e voltar de cabeça baixa. E eu sempre desculpo, porque é tão bom quando ela volta. Porque a pior coisa que pode acontecer é a impossibilidade da falta. Isso sim é perder o chão, as estribeiras. Perder completamente as referências. Não tem o menor sentido olhar essa cidade e passear por ela sem pensar na falta que você faz. No que você gostaria de ver nela. No que faríamos juntos. Onde eu te levaria. Te mostraria meu parque preferido. Uma loja onde vendem cartazes de cinema. Iríamos em um restaurante árabe. Tomaríamos um café em silencio, lendo o jornal que o cliente do lado deixou sobre a mesa. É como se a cidade não existisse sem a referência da sua falta. Eu olho para o que há ao meu redor e tudo morre no segundo seguinte. E é assim que tem que ser mesmo, porque eu não preciso mais lembrar de nada para te contar. Porque eu não vou dizer nada quando eu te encontrar. Porque talvez eu nunca mais te encontre. Porque eu não posso mais pensar nas fotos que você tiraria. Em qual banco do metrô sentaria. No que diria ao ver o palácio da música. O nada é não ter o direito nem sequer de sentir saudades. É a falta da sua falta, um buraco negro de dor e medo.
...
miércoles, mayo 17, 2006
La patología del gusto producida por el lenguaje común, o lo bello como dogma

(13+24) + (10+5)
as linhas. (di)versión en portugués
Perguntam-me sobre as linhas desta cidade. Sim, elas podem ser retas. Planejaram e construíram uma parte delas e o fizeram cartesianamente. Diagonais e grandes vias que vão de ponta a ponta. E ligam pequenos oásis de ruas tortas. Povoados que existiam antes, com ruas estreitas, irregulares, feitas de pedras pesadas, escuras e cheias de musgo. Exalam permanência. As linhas retas vieram depois. Elas não atraem turístas. Os engenheiros de transito sim sabem apreciá-las. Há carros e motocicletas que passam rápido por ali. São como uma foto que se tira de noite em que se vêm apenas linhas de luzes vermelhas e alaranjadas. Existências fugazes como luzes que se acendem e apagam. Faróis que acendem e apagam. Vermelho, verde. E amarelo piscante: amarelo-negro-amarelo-negro. Negro: há crise energética na Europa, diz a manchete no jornal. Em meu país, meninos comem luz, diz a canção.
Mas eu também gosto das linhas retas porque elas sabem dissimular. É preciso segui-las de perto para encontrá-las sinuosas, como o desenho que se esconde no muro. Leves, como as curvas da negra gorda que dança ao lado do banco no parque. Desafinadas, como o violão do garoto que toca na festa de jovens comunistas. Traiçoeiras, como o Avante que eles entoam. Seja como for, elas não dizem para onde devemos ir. Nem eles. E nem como devemos ir. De carro alugado, dizem eles. Mas antes de fazer revolução, eu ainda planejo comprar uma bicicleta de segunda mão no Gloriès. Dizem por aí que as ciclovias desta cidade acabam em lugar nenhum. Assim como tudo?
Toda a manhã eu olho o caminho do trem pela janela da biblioteca e penso que os meus caminhos pouco se parecem com ele. Eu sempre vou pelos caminhos sinuosos. Como uma imagem do que preferiria ser. Ou do que uma boa parte de mim é e gostaria de aparecer. Será que é isso que atrai os turistas no Born? Há ruas estreitas e sinuosas também no Raval. Mas há poucos turistas lá. Há paquistaneses nas esquinas, sempre em duplas, como nos jogos de fliperama. Dizem que há também bares. Disfarçados. Esfumaçados. Com portas estreitas e música no final. Poderia ir ao Raval na sexta à noite. Poderia. Quisera. Mas sempre exagero na curva e acabo em círculos. Como a pista de corrida. Três voltas, às vezes quatro. Três vezes, às vezes quatro: o mesmo homem sentado no banco, com o cachorro ao lado. O papel de sorvete do domingo. O cheiro ruim de coco de pato. Quantos Martins há neste parque? As estatísticas dizem que três dentre quatro pessoas que freqüentam o parque a essa hora estão a beira do abismo.
lunes, mayo 15, 2006
las rayas
Mi ciudad es una ciudad turística. Mi ciudad es una ciudad encerrada. Encerrada por el cielo de líneas que dejan los aviones cada segundo que pasan. Son nubes en cuadrícula sobre una superficie prolijamente celeste. También mi ciudad es infinita, con calles que se cruzan y se encuentran en cada esquina cortando filosamente el destino de todo aquel que va pasando. Los campos son colores disciplinadamente alineados, son sembrados para recibir el sol que cae como un eco estriado y silencia el polvo de los caminos. Luego los pájaros pasan volando en v.
Mis amigos también son lineales, pero de una manera compleja y traicionera. Totalizan imágenes de sí mismos, coleccionándose para sustituir sucesivamente cada término de la colección. Cada vez mis amigos sacan sus nuevas temporadas y cambian su modelo y su forma según las corrientes. Al final ya no conozco a nadie. Al final tampoco soy dueño de mis imágenes
Mis días también van en línea. Son un manual de instrucciones que se lleva a cabo según pasan las horas. Si viajo a ver a mis amigos tal vez mi cotidianeidad no sea más un manual de instrucciones sino un modelo para armar. Pero después de Cortazar ni la vida en manual ni vivir un modelo son buenas formas de pasar el tiempo.
Pero hay otras cosas que también son taxonómicas y lineales. Lo son el menú del día, la carta de relaciones sociales, o el listado de Especialidades Farmacéuticas. Vademécum-Vadetecum. Eres lo que comes. Si éste cliché fuera cierto, el vademécum personal nos llevaría a ser insoportablemente leves. En cambio somos insoportablemente diarios.
Así, todos los días llevo un traje de corte angular. Como en un plano cartesiano, dividimos las materias en Códigos, Capítulos, Títulos, Artículos y Numerales que aplicamos sistemáticamente hasta que se cierran las Cortes.
Pero yo quisiera usar una bata blanca. Casi como la sepsis de un hospital. Quiero llevar una bata blanca aséptica y escéptica propia del Servicio de Limpieza. Un servicio de limpieza que no se ensucia nunca. Sin embargo el juez entra con una toga negra mientras que la audiencia se sienta en fila y las partes ingresan en línea. Entonces quisiera caminar por las esquinas cortantes, por las calles cuadradas, pensar las nubes rectas, pisar el pasto en flecos, correr por los rayos del sol de la lluvia que baja a rayas. Línea a línea se leen los folios de la acusación. Línea a línea las barras separan las celdas y los reos. Mi ciudad es una ciudad turística y encerrada.
sinceramente,
dr.volta
miércoles, mayo 03, 2006
sábado, abril 29, 2006
APLAUSOS

Hoy, en la mayoría de las tardes no sucede nada, que es lo peor que puede suceder. Uno cree haber asistido ya al mismo espectáculo, igual al de ayer, igual al de mañana. Creemos haber visto la misma faena trescientos sesenta y cinco días al año. Los años pasan como si no pasaran.
Entonces si suele usted clamar en la mente contra las manecillas del reloj, si conserva aún fresca en la memoria la imagen triste de un momento alegre, puede consolarse pensando que es mejor salir por su propio pie aunque derrotado por menor raza.
Pues va a ser que no. No sea tonto! hágase usted mismo un torero. Ediciones Clínicas presenta esta tarde un volumen especial dedicado al debut taurino.
Que su espada no le prive de salir por la puerta grande. En este espectáculo el público se muestra especialmente exigente. Evite usted salir en hombros de la corrida, salga del atolladero de los puestos humildes. Aprenda usted a lucirse en el corneo.
Sea el depositario de una de las leyendas más hermosas del toreo, el origen de una línea fantástica, maestro en sazón y espejo de muchos que aspiran a ser alguien en la profesión. Sea maestro en las ganaderías triunfadoras de la temporada. Un torista del encaste que vive haciendo el toreo día a día.
Primero que todo, dispóngase con ánimo y gana a lograrlo. Luego, tenga en cuenta que en el prestigioso arte del toreo todavía humean las fallas. Nuestra ciudad natal es un hervidero de gente como lo es una plaza taurina. Hemos de ser hormigas y no cigarras para evitar ser corneados. En la feria de mi tierra, donde empieza todo, existe un enorme error. Olvidar que la dignidad del espectáculo está en su contenido y no en su magnitud.
En la dignidad de un espectáculo (y para ser digno de participar en él) debe olvidarse de la sensiblería del localismo y jamás imponer una mentira piadosa.
Entonces, si anda usted con un gesto como tras una mala digestión pero su deseo infinito es llevar el pendón en la procesión del patrono de su alma es bueno de antemano darse a conocer como el torero de su tierra, es decir, como un torero sin demanda. Así evitará decepcionar al álgido público que lo acompaña durante la faena y que se va a casa sintiendo que ha caído en las manos de la desidia de un ignorante.
Un ignorante que en vez de torero debió ser costalero. Pero el año es largo y el pliego caro!. Por eso escoja un camino corto y barato: para lucirse en el toreo es más fácil escoger la corrida de la concha. No se vaya usted a correr antes de tiempo.
Por eso, si alguien le da pie para debutar como el gran torero del año, no pierda usted la oportunidad de serlo. No aprovechar tan magna coyuntura sería un despilfarro grande para el futuro de su propia feria! El torero sin demanda debe hacerse toro al mismo tiempo y cornear con brío y gracia a su escaso público querido. No cometa usted un error tan negro como un casco de pelo. Torear o cornear, las dos puntas enfrentadas del espectáculo resultan, al final, siendo la misma cosa. Luego tristemente en rojo, grítese a sí mismo Olé!.
Y si por si acaso siguen las imágenes tristes de momentos alegres sepa que “a stuck in reverse brings a noisy withdrawal”, al ruedo!.
viernes, abril 21, 2006
Con las manos lubricadas e incluso lúbricas

Ignorance is bliss
Es que resulta que el espíritu que contempla no está vacío, y que las abstracciones son los ojos del espíritu y que la calma del espíritu se cruza con pensamientos que la arañan.
Ahora exalto la importancia de ser derrotado, y el no-hacer como una posible victoria, y el fracaso como una soberana libertad. Pasamos la vida entera brindando por motivos inútiles.
Ser una cifra secreta?. también se es la bomba que uno mismo hace estallar. . Cada mina que pone explota también dentro de su propio ser. Repleto de su propia soledad un yo devastado, ha preferido con dos carcajadas tristes, volver y no volver para evitar la carnicería innoble que se podría ser.
Entonces hay que hacer una distinción entre el peligro y el riesgo.
Peligro: capacidad intrínseca de un agente físico para provocar efectos adversos.
Riesgo: probabilidad de que ese efecto adverso ocurra.
Así, luego y tarde entendemos que hay personas (casi todas) que con sus ojitos lubricados (o mejor lúbricos) te dicen “lo siento”, todo en medio de una prosa ciclohostil. y lo que pasa, ciertamente es que no se trata de personas depuradoras y por lo tanto, tanta mierda entra, tanta mierda sale, todo en medio de un vaciado afectivo. Así son las personas. No quiero más amigos. Por que en exposición al peligro el riesgo terminare siendo yo. Seré la bomba que explota y seré el cuerpo que cae.





















